Evidencias de la existencia del rey Escorpión.

¿Cuántas veces hemos oído hablar del rey Escorpión? Puede que algunos solamente una vez, o puede que más, pero lo que si es cierto es que ha sido protagonista de películas como “The Scorpion King” por Chuck Russell, o “The Mummy Returns” (segunda parte de la película “The Mummy”) dirigida por Stephen Sommers. Películas de aventura y fantasía que mezclan lo ficticio con lo real.
Ayer estuve mirando unos documentales y uno de ellos me sorprendió de grata manera. Hablaba sobre los testimonios reales, las pruebas que se han encontrado acerca de este faraón. Es un rey que al parecer sí existió y por los resultados obtenidos, la existencia de este personaje descoloca totalmente los cimientos sobre los que se sostenía la civilización egipcia, así como las teorías acerca del origen de un pueblo que construyó maravillas.
Para remontarse a los orígenes y a los hechos que nos dejaron los primeros guerreros-reyes egipcios hay que echar cinco mil años la vista atrás. Esto no es una tarea fácil, pero tampoco imposible. El origen de las muchas hipótesis que se han desarrollado se remonta a los años 1896 y 1898, cuando se descubrió una pieza única y desconocida, una maza de piedra con curiosos relieves. Estos dibujos hacen referencia a un personaje desconocido cuyo nombre parece ser “Escorpión” por los extraños jeroglíficos egipcios que aparecen representados. Debido a la antigüedad y a los trazos primitivos de los dibujos encontrados, no es cien por cien seguro afirmar la existencia de este personaje, pero todas las pruebas apuntan a ello.
En la maza aparecen representados muchos de los símbolos que caracterizaban a un faraón, como la cola de toro que cuelga de la cintura, la posición y la corona. En el caso de este objeto, el personaje aparece con la corona del Alto Egipto, señal que nos muestra la importancia de esta persona. Actualmente, la maza se encuentra en el Ashmolean Museum de Oxford.

Además de este descubrimiento, también se hicieron evidentes otras pruebas que apuntaban hacia la misma afirmación, que existió el rey Escorpión. El egiptólogo Darnell descubrió varios graffiti en Gebel Tjauty, en el desierto occidental de Tebas. Estos trazos en la piedra eran muy similares a las muestras prehistóricas que se han hallado en cuevas, etc. Sin embargo, podían diferenciarse las diferentes figuras que formaban la representación. Por un lado, el primer símbolo que captó la atención de Darnell fue la ilustración de un Escorpión, junto con otro símbolo, una flor, más arriba. Este esbozo fue la razón por la que se indagó más acerca de qué significa ese relieve y a quién representaba. A la derecha del boceto otro de los símbolos pareció crucial para desentrañar el significado de toda la representación, un halcón. Éste es la representación del dios egipcio Horus, hijo de Osiris. El hecho de que Horus aparezca en el relieve nos indica que se trata de un nombre real, y por tanto, de un rey, un faraón. Asimismo, también encontramos otras figuras, que de izquierda a derecha serían: un hombre en posición vertical que sostiene una cuerda que enlaza con el prisionero, que aparece con los cabellos enmarañados y las manos atadas a la espalda. Delante del cautivo aparece un pájaro unido con una serpiente, lo que indica la unión del bien y el caos, y por tanto, significa que esa escena se corresponde a la victoria de algún hecho importante. Según estas indicaciones se puede deducir que el dibujo representa un hecho importante que ocurrió en el reinado del rey Escorpión. A la derecha de este símbolo aparece un hombre sentado que podría ser un sacerdote, con lo cual se trata de una celebración. Los expertos han llegado a la conclusión de que se trata de la victoria de alguna batalla importante, e incluso se estipula que tal vez simbolice la unión de los territorios en Egipto. Si se enlaza esta idea con la maza comentada anteriormente se crean nuevas posibles relaciones, como que la corona del Alto Egipto simbolizase que el rey Escorpión fue el primer egipcio guerrero que unificó las distintas regiones de Egipto.
No obstante, por si estos descubrimientos no fuesen suficientemente confusos, en 1988 se halló en los cementerios reales de Abidos una nueva tumba, compuesta por doce salas, conocida como Tumba U-j. Aunque la tumba ya había sido saqueada, en una de las cámaras se encontró un cetro de marfil, símbolo del poder real, y cerca de 400 vasijas, muchas de las cuales llevaban pintado un Escorpión. Esto hizo pensar que el rey allí enterrado fuera el mismo que el representado en la maza. Indudablemente, esto no es más que una hipótesis, puesto que no se conoce con seguridad el nombre del rey sepultado en esta tumba, aunque sí se sabe su datación, unos cien años antes de la I Dinastía (3.200 a. C.). Este descubrimiento desconcertó por completo a los egiptólogos, puesto que se vieron sumidos en una época totalmente nueva y desconocida hasta el momento. Se encontraban en un terreno que desconocían, pero, lógicamente, no podían obviar los hallazgos. Como consecuencia se vieron obligados a crear una nueva etapa anterior a la I Dinastía, la llamada Dinastía 0. En este periodo se engloban todos los nuevos descubrimientos que pertenecen al periodo predinástico anterior a Narmer, quien era el primer faraón de la I Dinastía.
Dentro de la U-j, además del cetro de marfil, entre las vajillas se identificaron pequeñas piezas con dibujos de animales. Estos objetos se corresponden con las etiquetas actuales, que señalan el lugar del que procedían las ofrendas.

En esta imagen aparecen dos símbolos, un pájaro que en egipcio antiguo se pronuncia “ba” y un trono que se corresponde con el sonido “set”. Así, los sonidos fonéticos de los jeroglíficos se corresponden con una ciudad egipcia llamada Baset. Es por esta razón que se cree que cada dibujo se corresponde con un pueblo cercano que rendía culto al rey.
Hasta el momento se creía que la escritura egipcia procedía de otras culturas del este como Mesopotamia. Sin embargo, este descubrimiento pone al desnudo otra idea mucho más aproximada, aunque por el momento, sin que pueda ser afirmada. Una de las hipótesis considera que la escritura egipcia no proviene de Mesopotamia, sino que los símbolos que forman los nombres de las ciudades comprenden el primer vestigio de una escritura totalmente independiente y basada en la fonética.
Como vemos, la existencia de este nuevo faraón no solo trastoca el inicio de la civilización egipcia o el origen de los jeroglíficos, sino que afecta a otros sectores. Hasta el momento, la llamada Paleta de Narmer era la prueba más antigua que se conservaba sobre el principio de la civilización egipcia.

Narmer era considera el primer faraón del Antiguo Egipto y el fundador de la I Dinastía. Sin embargo, con el descubrimiento de la maza que habla sobre el rey Escorpión, se ha descartado esta opción. El motivo es la corona que decora la maza. Es la corona del Alto Egipto y por tanto, ya en tiempos del rey Escorpión se tenía dominio sobre esta región. Como conclusión se puede decir que Narmer fue el heredero de una civilización que ha había comenzado a desarrollarse tiempo atrás. Narmer, como beneficiario, amplió el territorio unificando el Bajo Egipto y por esta razón es el primer faraón con las dos coronas, lo que representa la unión de todo el territorio. Sin embargo, muchas de las innovaciones que han permanecido durante décadas bajo un aura de misterio y mito han tenido un origen en la Dinastía 0.
Sin embargo, aún hay cabos sueltos que atar. Algo que para nosotros no es tan obvio, sí lo sería para los egipcios ¿no? Entonces, ¿por qué el rey Escorpión no aparece en las listas reales que hicieron los egipcios de todos los faraones, desde el primero hasta el último? ¿Acaso no conocían su propio origen? Si, según como parecen apuntar todas las pruebas, Narmer no fue el primer faraón de Egipto, ¿porqué los propios egipcios lo consideran así?
En el caso de Egipto, este hecho irrefutable abre otro camino de investigación para intentar conocer los acontecimientos que se sucedieron una dinastía tras otra. Por el momento, solamente se conoce un treinta por cierto del esplendor que hubo y que vivieron, pero con el tiempo y con ayuda, llegaremos al corazón del desierto y su historia.
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2 respuestas a Evidencias de la existencia del rey Escorpión.

  1. Gerard Almirall Merlos dijo:

    Un article interessantíssim sobre un dels capítols menys coneguts de la història d’Egipte. Això em fa pensar en la d’informació crucial sobre alguns d’aquests “forats” que estaran circulant per les herències dels col·lonitzadors d’Egipte.

    Per Sempre.

  2. Renny dijo:

    Me gusta mucho esa historia q creo sea cierta xq me intriga saber mas de ese personaje Egipcio y ojalá puedan conseguir mas pruebas de q si existió un Rey egipcio llamado El Rey Escorpion……

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