La Fundación Botín amplía la campaña de la egiptóloga sevillana Myriam Seco en su excavación en Luxor

Ha trabajado a cuarenta y cinco grados a la sombra. Se apasionó por la Historia Antigua desde muy pequeñita, cuando en el jardín de su casa buscaba tesoros; se doctoró en Tubinga y desde hace más de diez años está revolucionando la vida faraónica. Alternó campañas de invierno y verano —Mar Muerto y Alejandría— hasta que se ganó el respeto del César faraónico Zahi Hawass, gurú del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, sin cuyo permiso no se puede levantar una piedra de Egipto. Es un hombre poderoso, capaz de atender en su despacho a 10.000 personas a la vez mientras habla por teléfono o firma papeles. En Luxor es muy difícil conseguir concesión, pero Myriam Seco, gracias a su entusiasmo, pasión y persistencia, logró la del templo funerario de Tutmosis III, olvidado desde los años 30. Y allí ha exhumado auténticos tesoros, al mando de un equipo de 130 personas.
Ahora, su campaña de excavaciones, en Luxor, se ampliará a tres meses gracias al apoyo de la Fundación Botín, «lo cual permitirá obtener mayores resultados», según la investigadora. La colaboración económica de la Fundación Botín se concretó en 2010 y se ha comprometido para tres años más. Myriam Seco lucha por recuperar el templo funerario del faraón Tutmosis III, conocido por sus 17 campañas militares victoriosas y que fue apodado como «el Napoleón egipcio». Con el apoyo de la Fundación Botín, del programa Santander Universidades y de la Universidad de Granada se ha retomado un gran proyecto, que se espera que culmine «con la restauración del templo y la creación de un museo al aire libre», sostiene la arqueóloga sevillana. ¿De cuánto tiempo estamos hablando? «Esto no sucederá hasta dentro de 15 ó 20 años», según sus previsiones.
Myrian Seco lleva quince años en Oriente Próximo, mina inagotable de tesoros milenarios, donde sus hallazgos la han convertido en referente de la arqueología mundial. Sueña con excavar íntegramente el templo de Tutmosis III y exponerlo al público. «Es una pena que el templo funerario de uno de los faraones más importantes de Egipto siga ahí sepultado. ¡Nos puede dar sorpresas! Por ejemplo, es un templo que está construido en una necrópolis y hemos encontrado una tumba. También se abren unas expectativas importantes para excavar el embarcadero y eso sería una novedad». Myriam Seco sostiene que en el Egipto medio, en los pueblos al sur de Al Fayum, se sigue viviendo como en la época de los faraones: toda la familia trabajando en el campo. «La diferencia es que ahora tienen tele», ha señalado.
Myriam Seco ha logrado recuperar más de dos mil fragmentos, piedras, relieves y partes de la pared de un templo que «está en ruinas» pero que logrará «reconstruir». El jueves habló de su labor en Luxor, «La historia reconstruida», en un ciclo de conferencias que organiza la Fundación Botín, en Santander, sobre proyectos arqueológicos españoles en el mundo. Estas jornadas fueron inauguradas el martes, día 18, por Alfredo Jimeno, profesor titular de la Complutense, que se trasladó al Nilo Azul, a los asentamientos del mesolítico y el neolítico. En «El Nilo Azul», que discurre entre Etiopía y Sudán, trabajó una Misión Arqueológica Española de la Universidad Complutense, desde 1989 a 2000. Llevó a cabo una prospección intensiva del área de Wadi Soba, al este de Jartum para localizar yacimientos prehistóricos.
El martes, 25, Miquel Molist, catedrático de Prehistoria de la Universidad Autónoma de Barcelona, hablará de su misión arqueológica de «Tel Hallula», destinada a conocer cómo eran las primeras sociedades de agricultores en el valle del Éufrates. El jueves, 27, Manuel Domínguez, profesor titular de Prehistoria de la Complutense, glosará el proyecto paleoantropológico hispano-tanzano en la garganta de Olduvai (Tanzania). Esta excavación centra su actividad en la famosa garganta de Olduvai, con una edad de dos millones de años, y cuestiona el tradicional modelo de unos primeros seres humanos carroñeros.
Por último, el martes 1 de febrero, Assumpció Vila, profesora de investigación del Instituto Milà i Fontanals del CSIC, expondrá sus investigaciones etnoarqueológicas en Tierra de Fuego, donde se estudian las sociedades cazadoras-recolectoras fueguinas. Un recorrido por el pasado, desde el presente, y para el futuro.
Fuente de información: ABC
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