Comparativa de la Torre de Babel y el templo solar egipcio de Niuserre

Antes de dar paso al tema que incumbe a este trabajo, la comparación de la célebre Torre de Babel y el fabuloso templo solar de Niuserre, se ha creído conveniente hacer una síntesis sobre cada uno de los monumentos antes de referirnos a la cuestión en sí con el fin de hacer más comprensible los puntos extraídos en la comparación.

TORRE DE BABEL

            La Torre de Babel es un edificio muy distinguido que tiene su protagonismo en el Génesis y en muchos otros relatos bíblicos. El topónimo del monumento en cuestión guarda su origen en el siglo VI a.C., con la llegada de los hebreos a Mesopotamia. Partiendo de los textos bíblicos encontramos que el propio Yahveh entiende “Babel” como la raíz hebraica balál, que significa “confundir”. Sin embargo, en realidad proviene del acadio bab-ilu y significa “puerta del sol”, concepto al que nos referiremos más adelante al hablar de la arquitectura.

            Existe poca información al respecto e incluso hasta que no empezaron los primeros viajes por Próximo Oriente antiguo en el siglo XII, las únicas fuentes que  se tenían como referencia eran Heródoto y el Antiguo Testamento. A partir de estas primeras peregrinaciones movidas por la curiosidad y el empeño de encontrar la ya conocida torre, se situaron diferentes emplazamientos donde podrían hallarse las ruinas de la Torre de Babel. Sin embargo, no será hasta el siglo XIX cuando Koldewey y su empresa alemana hicieron exploraciones que resultaron certeras. Concretamente en 1913 se iniciaron las primeras excavaciones que permitió no sólo conocer la ubicación sino obtener más datos arqueológicos y epigráficos y no contar sólo como los literarios.

            Una de las fuentes que nos aproxima a una idea sobre las medidas del famoso zigurat es un documento cuneiforme de época seleúcida, la tablilla de Esagil, que nos ayuda a tantear las dimensiones de la torre. Según este escrito, las medidas del primer piso llegaban a los 90 metros de longitud y de anchura, mientras que de alto medía unos 33 metros.[1] Hace mención a que la Torre de Babel estaba constituida por 7 pisos en total, de medidas cada vez más pequeñas. Si tenemos en cuenta que se trataba de un monumento realizado con adobe y paja, resulta un material muy frágil para poder alcanzar una altura semejante. El adobe era un material que limitaba la envergadura de las construcciones por lo que resultan ser unas cifras irreales, además de que al tratarse de un elemento débil, han sido necesarias hacer varias reconstrucciones ya durante la época antigua.

            Según Heródoto[2], el zigurat tenía una planta cuadrangular dividida en dos sectores y delimitada por una gran muralla. La subida a cada una de las torres se hacía por fuera siguiendo una escalera en espiral hasta llegar al final. También nos señala que había un santuario dedicado al gran dios Marduk y hace referencia a la celebración anual de renovación del reinado como fruto del contacto entre el dios y el rey.

            Por otro lado, las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz que existía una escalera con forma de “T” aunque se desconoce hasta qué altura llegaba. Por el momento no se descarta que se diesen dos sistemas de comunicación simultáneos, la escalera con forma de “T” por un lado y por el otro una escalera en espiral o en zigzag tal como plantea Heródoto. Al mismo tiempo, se conoce que había nichos ricamente decorados con motivos de la fiesta del Año Nuevo Babilónico y la creación del monumento, tema que nos remite al significado de la estructura “puerta del sol”, que seguramente viniese a ser interpretado como un lugar de comunicación entre lo divino y lo terrenal.

TEMPLO SOLAR DE NIUSERRE

            A diferencia de la Torre de Babel, existe una amplia información sobre el Templo Solar de Niuserre construido en la V dinastía de Egipto. Sabemos que era un extenso recinto donde convergían diversos elementos, entre ellos un obelisco que hace referencia a la creencia solar del dios Re, un altar para ofrendas, una zona dedicada al sacrificio de animales y a despensas y el propio templo, abierto al sol. Había una rampa por la cual se accedía a la base del obelisco. En los diferentes relieves de los muros encontramos representaciones que hacen alusión a la fundación del templo y a la celebración del festival de la renovación del reinado, el Heb-Sed. El poder engendrado por la comunión del dios y el rey en el templo solar era lo que permitía garantizar al rey el bienestar de todo el país y el funcionamiento adecuado de todo lo relacionado con él.

            Se trata de un templo muy bien conservado dado que está construido enteramente en piedra caliza, aunque no se descarta una construcción anterior hecha de ladrillo que posteriormente fuese recubierta de piedra.

            Destaca dentro del conjunto un podio rectangular sobre el que se alza el obelisco. Seguramente su intención era representar la Colina Primordial (la llamada arena alta) del templo de Re en Heliópolis.[3] Además, la presencia del obelisco nos conduce de nuevo a esta cuestión dado que era el símbolo sagrado del dios sol.

            Finalmente, cabe mencionar la presencia de otros muchos edificios adjuntos al templo destinados a los artesanos y los sacerdotes que trabajaban para el templo y para el rey. Así pues, estamos delante de un conjunto complejo que seguía un ideal religioso íntimamente ligado a las creencias de la sociedad, el culto solar, que triunfó enormemente por todo el país del Nilo.

COMPARACIÓN

Semejanzas

            Bajo esta cuestión nos encontramos delante de dos monumentos de grandes dimensiones que destacan en cuanto a su complejidad pero también por su extensión.      Ambos guardan una principal función religiosa destinada a la unión del dios y del rey para conseguir asegurar un próspero año de reinado bajo el consentimiento de la deidad. De hecho los propios relieves y ornamentos situados en el interior, en ambos casos, hacen mención a ceremonias de festividad e inauguración del templo. Hay ricas pinturas ceremoniales que guardan una estrecha relación con la finalidad del monumento.

            Tanto en la Torre de Babel como en el Templo Solar el acceso a la base se hacía por una rampa.

            En uno y en otro encontramos un altar para las ofrendas y los sacrificios animales siguiendo la tradición propia de cada sitio.

            Uno de los objetivos por los que posiblemente se construyó la Torre de Babel fuese el crear una vinculación con el dios solar Marduk, una unión entre lo terrenal y lo divino, y este mismo ejemplo lo encontramos en el Templo Solar de Niuserre, que pretende representar, como ya he dicho, la colina primordial del templo de Re en Heliópolis.

Diferencias

            A parte, claro está, de la diferencia geográfica de uno y otro, encontramos una desigualdad sustancial en el tipo de construcción. Por un lado, el monumento babilónico fue construido con ladrillos de adobe y paja, hecho que ha dificultado su conservación y su elaboración. Por otro lado, el templo egipcio presenta una estructura que posiblemente en una fase inicial fuese construido sobre ladrillo, pero que acabó erigido totalmente recubierto de piedra caliza, lo que confiere a la estructura una mayor preservación y una tarea menos dificultosa en altura, ya que con la piedra no existía el límite. Podían construir templos tan grandes como quisieran.

            Otra prueba evidente que hace diferente una estructura antigua de otra es la existencia, en el caso del Templo Solar, de un obelisco también vinculado a la deidad solar. En el caso de la Torre de Babel se carece de dicho elemento.

            Un dato curioso pero del cual aún no se tienen pruebas concluyentes es la existencia o no, de edificios adyacentes al monumento de Babilonia destinados a otras funciones más prácticas. Dado que la cuestión continúa en el aire, no podemos clasificar estos datos como semejanzas entre ambos, por lo que a falta de pruebas, por el momento es una diferencia más. En el caso egipcio, sí hay evidencias arqueológicas que demuestran la existencia de construcciones próximas al templo destinadas a otro tipo de trabajos como almacenaje, rituales religiosos o la creación de barcas de madera solares destinadas al paso hacia el más allá.

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[1] “Primer piso. Longitud, 90m; anchura, 90m; altura, 33m. Segundo piso. L: 78m; an: 78m; al: 18m. Tercer piso. L: 60 m; an: 60m; al: 6m. Cuarto piso. L: 51; an: 51; al: 6m. Quinto piso. L: 42m; an: 42m; al: 6m. Sexto piso. L: 33m; an: 33m; al: 6m. Séptimo piso. L: 24m; an: 21m; al: 15m.”. Traducción hecha por la alumna del libro de PARROT, A. La tour de Babel. Cahiers d’Archéologie biblique nº2. Ed. Delachaux et Nestlé, Neuchâtel (Switzerland), 1954, p. 13.

[2] FENOLLÓS, J.L.M.: La torre de Babel, Heródoto y los primeros viajeros europeos por tierras mesopotámicas. Historiae, nº5, 2008, p.45.

[3] EDWARDS, I.E.S.: Las pirámides de Egipto. Crítica, Barcelona, 2003, p. 168.

© Artículo realizado por Cristina Fernández Marín. Todos los derechos reservados.

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