Arqueólogos descubre buena parte de la espina que dividía en dos el circo romano de Toledo

La excavación arqueológica que se lleva a cabo desde el verano en el circo romano de Toledo, que es uno de los mayores del Imperio romano, ha permitido empezar a descubrir “buena parte” de la espina del circo, que dividía la arena en dos calles por las que corrían los carros.

Así lo ha avanzado hoy, en una rueda de prensa sobre Ciudades Patrimonio de la Humanidad, el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, acompañado por la subsecretaria de Cultura del Ministerio, Mercedes del Palacio.

El alcalde ha explicado como avanzan las obras de recuperación del espacio que ocupó el circo romano de Toledo y que ha estado degradado durante décadas y se ha utilizado como aparcamiento irregular de vehículos.

Ha avanzado que en la excavación arqueológica que se lleva a cabo ha aparecido “buena parte” de la espina del circo, que era la separación que permitía formar dos calles sobre la arena por donde corrían los carros.

García-Page ha señalado que “es ahora cuando más se está recuperando el circo romano” de toda la etapa democrática y ha indicado que hacia el mes de diciembre comenzará la ordenación urbana de la zona y las obras concluirán hacia los meses de febrero o marzo.

Del circo romano de Toledo se desconocen muchos aspectos aunque ha sido objeto de numerosas intervenciones arqueológicas desde el siglo XVIII pero, sobre todo, durante el siglo XX.

Este edificio se sitúa entre los cuatro de mayor tamaño de la ‘Hispania’ romana, y por tanto del Imperio, lo que pone de manifiesto el interés de ‘Toletum’ por equipararse a las principales ciudades y evidencia la riqueza que tenía la élite local.

Sus 423,10 metros de longitud y sus 100,80 metros de anchura se aproximan en tamaño al circo de Mérida -que abarcaba 433 metros de longitud y 114 de anchura- pero con la diferencia de que ‘Emerita Augusta’, ‘Corduba’ y ‘Tarraco’ eran las tres capitales de provincia hispanas, y ‘Toletum’ no lo era.

El circo de Toledo fue de los primeros en construirse fuera de Roma, porque la mayor parte de los que hubo se erigieron a lo largo del siglo II, y celebró carreras hasta principios del siglo V.

El aforo del circo rondaba las 20.000 personas, según el estudio publicado por la profesora de Historia Antigua y Arqueología de la Universidad de Castilla-La Mancha Rebeca Rubio.

Fuente de información: ABC

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