La Universidad de Valladolid se doctora en CSI de momias

Son los CSI más avanzados en el estudio de los huesos y las momias de toda Castilla y León y probablemente de España. Los profesores y médicos de la Facultad de Medicina de Valladolid y de los hospitales Clínico Universitario y Río Hortega, lo mismo analizan huesos encontrados en excavaciones, piezas óseas esparcidas por el profanador de tumbas o momias encontradas en sarcófagos de iglesias de la Comunidad.
Su trabajo, meticuloso, trasciende del mero inventario de los restos que les encomiendan, como estimación de edad, sexo, talla, paleopatología, variaciones epigenéticas, antropometría o estudio del ADN.
La autopsia que realizan a los restos humanos llega a conclusiones asombrosas, más aún tratándose de personas que fallecieron hace 600 años en algunos casos. Por ejemplo, de las momias de dos niños enterrados en un sarcófago de la iglesia de San Esteban de Cuéllar (Segovia), se sabe ahora que tenían una madre común, pero distinto padre, según el análisis de su ADN.
Otra curiosidad: un franciscano también enterrado en otro sarcófago contiguo (con hábito de lana y cíngulo), padecía tiña *, una enfermedad detectada con bastante probabilidad de acierto, gracias al estudio de su pelo con la ayuda del microscopio electrónico de barrido (MEB). Los cabellos tenían cavidades amplias que dan el aspecto de pelos huecos. Sin olvidar que en su ataúd encontraron un asta de un bóvido, sin duda para que quedara constancia de su amor por la tauromaquia.                          Estos son algunos de los descubrimientos que ha generado el prolijo estudio antropológico y genético –más de 120 páginas– de los restos humanos de la iglesia Cuéllar, que la UVA ha remitido a la Fundación de Patrimonio Histórico de Castilla y León, entidad que se encargó de la limpieza y recuperación de este templo referente del mudéjar segoviano.                                         En concreto, el Laboratorio de Antropología del Museo Anatómico de la Facultad de Medicina de la UVA recibió para su estudio cinco momias, tres adultos (dos varones y una mujer) y dos niños, además de dos esqueletos y otros huesos inconexos. Todos ellos se encontraban en el interior de cuatro sepulcros murales bajo el ábside la iglesia.
“Estaban momificados de forma natural, por desecación. Aquí no hubo ningún proceso de embalsamamiento, aunque el resultado es similar: se trata de momias con esqueleto, pelo y tejidos blandos, además de las ropas que vestían”, recordó el catedrático Juan Francisco Pastor, que ha formado equipo con los doctores Barbosa, De Paz, García Velasco, Ferrero, Gutiérrez, Esteban y Cortejoso.
Esta ventaja en la conservación les ha reportado información extra para estudiar mejor a los fallecidos. De un varón han determinado que podría tratarse de Alfonso García de León, Contador Mayor de Castilla, fallecido sobre 1409. León, que fue regidor del Concejo de Cuéllar, tenía buena planta para su época –170,5 centímetros de estatura– pero no se libró de una dolencia que seguramente aceleró su muerte (murió antes de los 40 años). En su ataúd han encontrado un cálculo renal coraliforme de cinco centímetros.
Pero sin duda el mayor de los tesoros apareció en la momia de la mujer, fallecida a 65 años e identificada como Isabel de Zuazo, a tenor de la inscripción existente en el frente del sepulcro. En el estudio de estos restos llamó la atención un bulto entre sus muslos y, cuando limpiaron la superficie, detectaron que eran documentos valiosísimos.
“Inmediatamente lo dejamos todo y dimos aviso a Fundación de Patrimonio Histórico para que se hicieran cargo de su restauración. Fue una gran alegría, pero a la vez caímos en cuenta que nuestro trabajo se iba a eclipsar por un descubrimiento tan importante”, aseguró Pastor, un auténtico Grissom en el estudio de huesos humanos y animales.
Aquel rollo de papel, que seguramente se deslizó del pecho al muslo por la putrefacción, resultó contener un lote de documentos impresos entre los siglos XV y XVI, la mayoría bulas papales de indulgencia. La Fundación ha estudiado 47 de ellas, de las cuales 11 son incunables. Curiosamente en otra momia que la UVAha estudiado, la hallada en iglesia La Peregrina de Sahagún (León), encontraron un sello de bronce del papa Gregorio XI.
* Tiña: Es una infección cutánea causada por un hongo y puede afectar a la piel en cualquier parte del cuerpo (tiña corporal), el cuero cabelludo (tiña de la cabeza), el área de la ingle (tiña crural, también llamada tiña inguinal) o los pies (tiña podal, también llamada pie de atleta). Con frecuencia, se presentan varios parches de tiña a la vez en la piel.
Fuente de información: El mundo.es
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